Totalitarismo Publicitario (1ª Parte)

Bajo el pretexto de los sabotajes que, en el otoño de 2003, se llevaron acabo contra los soportes publicitarios en los medios de transporte parisinos, el Grupo Marcuse elaboró un libro ("De la miseria humana en el medio publicitario", Melusina, Barcelona, 2006): un informe afilado por la indignación acerca de cómo la publicidad contribuye a justificar un estilo de vida, el de las masas consumistas de Occidente, cuya consecuencia más relevante es la devastación material y espiritual del mundo. La crítica del modo en que el capitalismo, a través de la industria y de la industria de promoción de la industria, pues no otra cosa es la publicidad, empobrece la vida social y humana hasta el punto de convertirla en un desierto, no es en absoluto nueva.
(…) Pero la misma crítica vuelve a emerger en un contexto de asfixiante saturación publicitaria, cuando los anuncios no sólo cifran nuestro modo de vida sino también nuestras aspiraciones, y en el que la atmósfera que respiramos está surcada por una iconosfera de la que manan profusamente textos e imágenes.
(…) Pero la misma crítica vuelve a emerger en un contexto de asfixiante saturación publicitaria, cuando los anuncios no sólo cifran nuestro modo de vida sino también nuestras aspiraciones, y en el que la atmósfera que respiramos está surcada por una iconosfera de la que manan profusamente textos e imágenes.
Siendo particularmente conscientes de ello y, simultáneamente, del poder de aquello que se dedican a rehuir, los publicistas han desarrollado una específica actitud de desapego por la realidad que, desde hace bastantes décadas, puede ser aprendida en el marco de una formación técnica en las escuelas de negocios y publicidad repartidas por todo el mundo. Por este motivo, las estrategias para protegerse de lo que los hechos parecen imponer de manera clara, y obviar lo que sugieren, tienen una larga tradición en el mundo publicitario y un objetivo claro: que el incierto factor humano de la sensibilidad ante lo auténticamente real no se trasluzca jamás en el mensaje dirigido al público.

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Fuente: Lluís Pla Vargas (Seminario de Filosofía Política, Universitat de Barcelona), en Astrolabio: Revista internacional de filosofía. Año 2007. Núm. 4. ISSN 1699-7549
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