13.5.11

Publicidad Política (Parte 1): Cortados por la misma tijera

PROPAGANDA ELECTORAL:
OFERTAS IMPERDIBLES:
¡COMPRE, COMPRE!

“La opinión pública lo es todo. Con el consenso público a favor, nada puede fallar. Sin él, nada puede tener éxito. Aquél que moldea la opinión pública es más poderoso que quien crea las leyes.”  (Abraham Linconln)

Gracias al esfuerzo mancomunado del emprendimiento privado y las políticas públicas enfocado en garantizar al menos un televisor en el hogar de cada uno de los argentinos, los políticos y los vendedores de ilusiones se aseguran una difusión que jamás soñó el más ambicioso de los predicadores. El magnífico poder de persuasión que alcanzan no depende tanto del contenido de sus propuestas, ni de la mayor o menor fuerza de verdad de sus mensajes, sino de la buena imagen y de la eficacia del bombardeo publicitario que los vende cual imperdible oferta de supermercado. “En el mercado se impone un detergente como en la opinión pública se impone un presidente.” (Eduardo Galeano, “Patas arriba”) Así, la máquina de propaganda mediática propicia las condiciones de posibilidad para la imposición “democrática” de un candidato presidenciable.

"PRUEBA MI MARCA: SOCIALISMO"

Esta cultura de mercantilización de los candidatos políticos que son vendidos a la audiencia del mismo modo que un jabón en polvo, atenta contra la legitimidad de todo este asunto de las elecciones democráticas. Por varios motivos. Según esta lógica publicitaria, el mayor o menor éxito del candidato va a depender en gran medida, no del contenido de sus propuestas, ni de la mayor o menor fuerza de verdad de sus mensaje –como dijimos antes-, sino de la imagen y personalidad que las agencias de publicidad diseñen y proyecten al público a través de la propaganda. Así, el significado social del proceso eleccionario queda completamente trastocado, patas para arriba. Lo que parece maquillaje y accesorio, se vuelve lo más importante a la hora de apelar a las audiencias. En estos términos, todo lo que la oligarquía dominante necesita para mantener la estructura de poder es dinero, mucho dinero, y preparar a un candidato carismático, que luzca sincero en cámara. Los principios políticos y las plataformas para las acciones específicas pierden casi toda su importancia, son reemplazadas por guiños y gestos grandilocuentes en la pantalla. La forma en que los candidatos son proyectados al público por los asesores de imagen y los expertos en publicidad es lo que realmente importa.

Cortados por la misma tijera.

En términos de propaganda política y asesoramiento de imagen, poco importan las posturas ideológicas y las plataformas electorales, en definitiva, los candidatos no pueden escapar de algo estructural, una racionalidad de la que permanecen cautivos, y esa es la racionalidad superflua, efímera y mercantilista del discurso publicitario, que lo condena todo al desuso inmediato. “Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de vender, decía Galeano, de vender cualquier cosa: una pasta de dientes, un político… da lo mismo. En ese sentido, incluso aquellos personajes cuyas posturas frente a las audiencias se re-presentan como inconciliables, están, sin embargo, cortados por la misma tijera.

Observemos, sino, el nombre de publicistas y asesores de imagen de algunos funcionarios políticos de la historia reciente de Argentina: en la campaña electoral de 1989, el diseño de la imagen de Menem estuvo a cargo de Enrique Albistur (Equipos de Difusión); en el 2003, cuando este mismo personaje fue por la "re-reelección", su campaña estuvo comandada por el publicista Ramiro Agulla. Unos años antes, en 1999, Ramiro Agulla, había creado la campaña publicitaria que, presumiblemente, mejor falseó ante la percepción pública la imagen del candidato electoral en toda la historia argentina: fue el publicista del presidente Fernando De la Rúa. En el 2003, Enrique Albistur (Equipos de Difusión) – el mismo que publicitó a Menem en 1989- diseñó la campaña publicitaria de Néstor Kirchner, que lo lanzó a la presidencia. Y, finalmente, en el 2007, el diseño de la imagen pública de Cristina Fernández estuvo en manos de Enrique Albistur (Menem, Kirchner) y Ramiro Agulla (Menem, De la Rúa). (1)


 
Proyecto Squatters
¡Saltá la valla!

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(1) - "Diseñando candidatos, la influencia de la publicidad en el éxito o fracaso de campañas presidenciales argentinas"- http://www.monografias.com/trabajos82/disenando-candidatos-influencia-publicidad/disenando-candidatos-influencia-publicidad2.shtml